La historia del Instituto Grotowski contada por Jaroslaw Fret


click here Turno del director y creador del Teatr Zar, Jaroslaw Fret, encargado de la presentación del Instituto Grotowski que comenzó su disertación remontándose a la creación para después explicar el funcionamiento de la institución.

Jaroslaw Fret, el fundador y líder del Teatr ZAR, director de teatro y actor; director del Instituto Grotowski, se remontó al año 1959 para comenzar su exposición sobre la historia del teatro en Polonia.

El director del Instituto Grotowski en la III Muestra de Escuelas de Arte Dramático

click here El director del Instituto Grotowski en la III Muestra de Escuelas de Arte Dramático.

enter site Fue Opole la ciudad polaca en la que Ludwik Flaszen, cofundador junto a Jerzy Grotowski del Teatro Laboratorio donde “reciben” el Teatro de 13 filas como se llamaba entonces. “13 filas porque eran 13 filas, estaban en un espacio como la sala donde imparte la conferencia para determinar que todo el teatro era este espacio. 13 filas de los sillones vacíos y los actores de la compañía de este teatro, de la institución”. Un teatro del gobierno en el que Grotowski empieza a trabajar. Lo subraya para ver la cotidianidad del desarrollo, del que se extrae un gran aprendizaje de esta historia.

Se parte de la base de que “el trabajo siempre empieza donde estás y desde el punto que tienes. Desde un espacio vacío, una institución comunista y absolutamente de régimen, tienes actores que habían terminado la Universidad y empiezas desde tí mismo”.

go site Cinco años y cinco temporadas, en 1965, a mitad de la temporada Grotowski se muda con su trabajo a Wroclaw donde hizo solamente dos espectáculos. Toda la temporada teatral, todo sucede en Opole y solamente dos en Wroclaw, según afirma Fret.

enter site “Pero qué espectáculos”, asegura, ‘El príncipe constante’ y ‘Apocalipsis’. Con ‘El príncipe constante’, después de trabajar durante un año en el espectáculo, Grotowski llegó a Wrocław prácticamente para proceder a su estreno que fue en abril de 1965. Hasta el año 1969, cuatro años después, no vuelve a estrenar será con ‘Apocalipsis’ y con figuras.

Es en Wroclaw donde el laboratorio de Grotowski da un giro, porque al principio era un teatro de 13 filas, a lo que añade el nombre de laboratorio, para convertirse en Laboratorio de 13 filas.

Cuando llega a Wroclaw piensa hablar de su teatro que es un instituto de investigación del método de los actores, teatro laboratorio. Pero luego acorta el nombre y solo lo llama instituto del actor y bajo este nombre funciona durante los años 60, 70 hasta la mitad de la década de los 80 cuando el teatro se disuelve.

En 1981-84 estado de guerra en Polonia es muy difícil hablar de una actitud teatral. “Hablo de todo esto porque no son los títulos, los nombres de la historia del teatro. Esto son las directrices de la actividad del teatro. Los nombres de estos teatros hablan por sí solos y hablan de cómo era el proyecto de Grotowski para realizar el gran teatro. Pura investigación”, defiende Jaroslaw Fret.

Fret introduce un nuevo concepto que denomina del desarrollo del arte del actor. “Entre paréntesis hay que coger la palabra desarrollo, porque el desarrollo en el arte no es el mismo que el desarrollo en algo técnico. Entonces, no podemos decir que hablamos o escribimos poesía mejor que nuestros antepasados o hablamos mejor el verso y, en general, somos mejores. Este desarrollo es más bien el descubrimiento de lo que ha pasado. Es encontrar dentro de uno mismo todo lo que está cubierto. Grotowski usa como si fuera un rollo de papel que se despliega porque dentro del papel está todo escrito. Pero hay que desenrrollarlo para que sea entendible”, explica a lo que enseguida añade, “es un poco la visión de Platón, el Instituto de Actor era el nombre y el título del desarrollo de Grotowski. En Wroclaw, Grotowski consigue el estatus institucional cuando nadie le obliga a hacer 4 o 5 estrenos al año nadie le obliga a producir sobre textos de autores rusos y puede seguir con su propia investigación”, afirma.

Por eso hay cuatro años de diferencia entre ‘El príncipe constante’ y ‘Apocalipsis’, una época en la que, a pesar del régimen comunista, Grotowski consiguió trabajar a su ritmo y a su manera. No era una actividad política era una actividad artística y gracias a su fuerza podía convencer a los dirigentes del régimen.

Sobre estos dos estrenos -.apunta Fret- que mientras tanto existían otros modelos, se empezaban a crear nuevos espectáculos. Grotowski solo trabaja sobre estos temas y luego un espectáculo que se llama ‘Evangelio’, incluso hay un cartel y fijada la fecha del estreno pero él no está de acuerdo y nunca se produjo.

Aprovecha la experiencia y cambia la dirección, lo que le conduce a ‘Apocalipsis’. “algo que nos enseña la búsqueda de Grotowski para llegar a lo que quiere”. Después llega a la conclusión de que el teatro no le interesa para nada, no le gusta y no quiere hacer teatro. “No le gusta la interpretación ni las categorías de los actores y empieza la temporada de Grotowski de que hablamos para el teatro. Siguen con los espectáculos como ‘Apocalipsis’ sigue siendo Instituto del Actor pero ahora no se investiga el método del actor, ahora se investiga a un ser humano en las actuaciones interhumanas, no en el sentido que yo lo hago y tú lo decides, más bien en las situaciones de encuentros y qué es necesario para que estos encuentros entre los humanos sean posibles y lo que molesta y hace imposible que este encuentro se produzca. Se produce el encuentro entre dos personas y el encuentro entre un grupo”.

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