Archivo por días: 21-noviembre-2016, lunes


El antimétodo de Grotowski fue el argumento en que Ángel Facio basó la conferencia inaugural

El director de la Fundación Los Goliardos, Ángel Facio, y el director de la III Muestra, Jesús Caballero

El director de la Fundación Los Goliardos, Ángel Facio, y el director de la III Muestra, Jesús Caballero.

Abierta al debate, la III Muestra de Escuelas de Arte Dramático celebrada del 18 al 20 de noviembre gracias a la iniciativa del Instituto del Teatro de Castilla-La Mancha ha propiciado tres intensas jornadas en las que ha habido, entre otras cosas, manifestaciones procedentes de distintos agentes sobre el papel que tiene que cumplir la formación teatral en el actor.

El presidente de la Fundación Los Goliardos, Ángel Facio, “mítico e histórico director” tal como fue presentado, tuvo el honor de inaugurar las jornadas con la conferencia ‘El antimétodo de Grotowski’ que ofreció en el Teatro Auditorio en la que introdujo conceptos para el debate.

Según la exposición de Facio, para Jerzy Grotowski, “lo fundamental es el actor. Lo demás es accesorio”. Fue en la década de “gran producción”, al inicio de los años 60 cuando Grotowski “le pide al actor que se despoje. Que se quite la máscara para que aparezcan los elementos del actor y aparezcan los personajes”, argumentó, como la continua búsqueda para que “el actor se quede a merced del personaje”.

Fue de 1960 a 1969 la etapa de la producción de Grotowski. El periodo en que el director polaco dirigió 9 espectáculos “nada más”. Después, hasta su muerte en 1999, según Facio, solo hace cursillos, talleres y charlas pero ya no presenta ningún montaje teatral. Quedaron en los 60 ‘Los antepasados’, ‘Acrópolis’ o ‘El príncipe constante’, la obra «que le dio más fama”.

Facio expuso la línea de trabajo de Grotowski en el escenario para conseguir que únicamente se viera «el juego escénico y el juego corporal del actor. Para él el texto es un trampolín, una disculpa”. Lo importante en escena es el actor.

Finalizó la exposición mostrando algunos de los montajes de Grotowski, casi todos basados en textos polacos de la época dorada del teatro de Polonia, el Romanticismo del siglo XIX. La original disposición del escaso público que podía acceder a cada representación, lo que Facio denominó escenarios Grotowski sirvieron para cerrar la primera jornada de la III Muestra en el Teatro Auditorio.